El Arcángel Miguel es el Jefe de los Ejércitos de Dios en las religiones judía, islámica y cristiana (Iglesias Católica, Ortodoxa, Copta y Anglicana).
Para los hebreos es el protector de Israel y patrono de la sinagoga. La Iglesia Católica lo considera como patrono y protector de la Iglesia Universal. La Iglesia Copta lo considera el primero de los siete arcángeles, junto con Gabriel, Rafael y Uriel. Supuestamente tocará la trompeta el día del arrebatamiento y es el encargado de frustrar a Lucifer o Satanás, enemigo principal de Miguel por ser el arcángel de los ángeles caídos o del mal. Por eso, en el arte se le representa como un ángel con armadura de general romano, amenazando con una lanza o espada a un demonio o dragón. También suele ser representado pesando las almas en la balanza, pues según la tradición, él tomará parte en el Juicio final. Literalmente, en hebreo su nombre significa: "¿Quién como Dios?".
Sin embargo, y como suele pasar, todo eso no es más que basura. Si bien casi todo es cierto hasta el momento del enfrentamiento con Lucifer. Pero en el asalto final al infierno Miguel, seguido de otros cien arcángeles, atacaron con bravura al señor de las tinieblas. El resultado de la batalla fue el sellado del enemigo en las profundidades del averno. Sin embargo, el precio a pagar no fue bajo, y siempre hay que pagar al carnicero. Más de la mitad de los arcángeles no volvieron, y el resto quedaron marcados de por vida. Aunque, para ser fieles a la verdad, sus vidas no fueron demasiado largas. Lucifer consiguió, como su último acto de perversidad, contaminar el Prineum, la fuente del poder de los arcángeles masculinos. Esto los llevó a la locura, así como a la extinción completa de los arcángeles masculinos. A partir de ese momento, tan solo existieron arcángeles femeninos. Pero Dios, en su infinita clemencia, no permitió que las almas de los valientes expirasen en la locura. Las selló y, cuando los humanos aparecieron en la creación, se ocupó de que cada cierto tiempo las almas de los arcángeles masculinos encontraran un cuerpo en el que hospedarse. Sin embargo, cuanto más poderoso era el arcángel menos duraba el cuerpo. Tal era la cosa que Miguel jamás vivió más de veinte años en sus reencarnaciones. El sello, sin embargo, no era eterno. Y ahora empieza a debilitarse. Tanto es así que todos los arcángeles han vuelto a la tierra, tanto femeninos como masculinos, y Dios les ha otorgado cuerpos especialmente resistentes, diseñados específicamente para la batalla contra las fuerzas del señor del mal. Los arcángeles masculinos, sin embargo, deben combatir contra la locura cada vez que intentan hacer uso de sus talentos, especialmente cuando se trata del talento en el que están especializados.
Explicación de términos y aclaraciones:
Ángeles: raza superior, creada por Dios en los primeros tiempos de la existencia. Son los legítimos habitantes del edén. Los primeros cien años de su vida suelen pasarlos cambiando de sexo cada cierto tiempo, puesto que a los cien han de decidir si quieren ser masculinos, femeninos o completamente asexuales. Cuando son capaces de acceder a una de las tres fuentes (la correspondiente a su elección) son sometidos a la prueba del arcano, es decir, a un examen para ver si son dignos de llamarse arcángeles o no. Si no lo son se les corta el acceso a las fuentes mediante un complejo ritual. Los masculinos pueden acceder al Prineum, los femeninos al Deodirium y los asexuales al Treodium.
Humanos: seres inferiores de la creación, pueden ascender a ángeles si son considerados dignos por los santos.
Demonios: raza mixta, creada por Lucifer. Comprende desde seres inferiores, como las moscas infernales, hasta seres superiores, como los archidemonios.
Fríntados: Unión maldita de ángel y demonio. Sus poderes dependerán de que sangre sea la predominante. Su aspecto es humano.
Lucifer: gemelo y opuesto de Dios, está resentido con él por ser el favorito del Único.
Las Fuentes: Origen del poder de los arcángeles, son tres: Prineum (masculina), Deodirium (femenina) y Treodium (asexual). La última es la más poderosa, pero sus usuarios son escasos por varios motivos (incapacidad de reproducción, insensibilidad, falta de sentimientos, muerte prematura, etc.). Además, a los arcángeles que usan el Treodium se les conoce como Ángeles de la Muerte, puesto que sus rostros pierden el color y desarrollan una predilección por el negro. Los talentos principales de la tercera fuente son los relacionados con la telepatía. La segunda más poderosa es el Prineum, la masculina. Sus talentos principales son los relacionados con el fuego y las invocaciones, tanto celestiales como demoníacas. Por último, el Deodirium, la femenina. Sus talentos principales son los relacionados con la telekinesis y el agua.
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